Paciente de 67 años de edad, programada para ser intervenida de hallux valgus derecho. Estado físico ASA II con antecedentes de hipertensión arterial.
Como técnica anestésica se decide la realizacíon de un bloqueo del nervio ciático poplíteo por vía posterior con una aguja de neuroestimulación de 80 mm.
Previo a la realización del bloqueo, se monitoriza el enfermo y se premedica con 1 mg de midazolam endovenosa. Se coloca en decúbito prono y se realiza un habón subcutáneo con 3 ml de mepivacaína 2% y se inicia la técnica anestésica prevista, administrando a una intensidad de 0.5 mA un total de 30 ml de una solución de mepivacaína 1% y bupivacaína 0.25%.
Al finalizar la técnica anestésica, se gira al paciente y se coloca en decúbito supino, apreciando una disminución importante del nivel de consciencia no respondiendo a estimulos táctiles. A continuación se aprecia una disminución progresiva de la saturación parcial de oxigeno y clinicamente una situación de apnea. Se inicia ventilación manual bajo mascarilla facial no apreciando resistencia. Se observa abolición del reflejo corneal, por lo que se explora la respuesta neuromuscular mediante neuroestimulador, observándose una disminución de respuesta al tren de cuatro (2 respuestas). Ante tal situación se procede a la administración de MDZ 3mg y propofol 150mg e intubación OT y ventilación mecánica.
Se puede realizar la intervención quirúrgica prevista y al finalizar la misma se extuba al paciente, pasando al área de reanimación y siendo dado de alta de la unidad sin incidencias.
Ante la sospecha fundada de la administración de forma accidental de un relajante muscular, se revisa todo el quirófano encontrando una ampolla vacía de 5ml de atracurio. Sospechamos que le fue administrada de forma accidental a nivel subcutáneo al hacerle el habón subcutáneo previo a la neuroestimulación.
Comentarios SOS-ALR España
La confusión proviene de un etiquetado muy semejante de las ampollas de mepivacaína y atracurio. A pesar de que el atracurio es una medicación que debe estar en nevera, en esta ocasión se encontraba en el carro de anestesia en el mismo casillero que la mepivacaina 2%.
Los errores de administración son frecuentes en nuestro medio. Multiples son los factores involucrados, sin lugar a dudas uno de los mas frecuentes es debido a la semejanza del envase de los fármacos.
Con este caso queremos llamar la atención sobre la importancia del etiquetado de los fármacos, además de la comprobación rutinaria de los fármacos que se cargan independientemente del lugar donde “habitualmente” se encuentran, dado que con frecuencia las empresas farmaceúticas cambian el tipo de envase sin previo aviso.
SOS-ALR recoge de forma anónima cualquier incidente que se produzca en relación con la anestesia loco-regional, creemos que el incidente presentado reviste la suficiente entidad para que cualquier anestesiólogo que haya tenido algún caso, lo haga saber con la idea de ir analizando los incidentes e intentar que las empresas farmaceúticas cumplan con unos requerimientos mínimos de etiquetado y envasado que no lleve a confusión.